#52RetosLiterUp #2 - Nosotros y un piano.

La sala estaba llena, hacía días que no se veía aquél ambiente. Las conversaciones volaban por el aire, en forma de murmullo que lo mezclaba todo hasta hacerlo inentendible, la gente apenas prestaba atención a la música. Los grupitos se aglutinaban alrededor de las cervezas, sentados en pequeños taburetes que había junto a mesitas redondas. Charlaban, gritaban, se reían. También había parejas, más interesadas en la parte carnal del momento, en las manos, el pelo, los labios, la lengua o hasta la garganta de sus respectivos, que en las teclas de mi piano. Miré a Javier. Me estaba mirando. Aceleré el tempo de la canción, apenas unos puntos, antes de desviar la mirada.

Reto de escritura 2017: #52RetosLiterUp

Este interesante reto que encontré en la web de LiterUp (antes El libro del escritor) consiste en escribir 52 relatos basándome en 52 premisas que listaré aquí debajo. He empezado un poco tarde (en Marzo) así que tal vez lo alargue hasta 2018. Espero ser constante con la publicación de los relatos. Encontraréis links a los relatos que vaya escribiendo para cada categoría, según los vaya publicando.

#AdoptaUnaAutora #2 : ¿Quién es Svetlana Alexiévich?

DE EXILIADA EN SU PAÍS A PREMIO NOBEL DE LITERATURA.



Svetlana Alexievich nació en Stanislav (actual Ivano-Frankivsk), en la Ucrania Soviética (actual Ucrania), en 1948. Se crió en la república soviética de Bielorrusia, estudió periodismo y trabajó como periodista y profesora de alemán e historia en la escuela local.

Dejando las cifras y galardones para el final, ¿quién es Svetlana en realidad? Esta es una buena pregunta, ya que cuando Svetlana Alexiévich ganó el Premio Nobel de literatura en 2015, no había libros suyos en casi ninguna librería de España. El único traducido al español en aquél momento era Voces de Chernóbil y al tratarse de un tema tan duro y poco llevadero, los libreros ni se atrevían a recomendarlo; muchas librerías pequeñas ni siquiera se molestaron en conseguir ejemplares. Era una completa desconocida y no se esperaba que el resto de sus libros llegase pronto al país.