#AdoptaUnaAutora #3: Reseña: La guerra no tiene rostro de mujer (Svetlana Alexiévich)

LA HISTORIA DE LA GUERRA QUE NUNCA NOS HAN CONTADO.



FICHA TÉCNICA

Título: La guerra no tiene rostro de mujer.
Autor: Svetlana Alexiévich.
Editorial: DEBATE.
ISBN: 9-788499-925752.
Año de publicación: 2015 (Original, 1985).
Número de páginas: 365.
Género: Periodísmo.
Resumen: Casi un millón de mujeres combatió en las filas del Ejército Rojo durante la segunda guerra mundial, pero su historia nunca ha sido contada. Este libro reúne los recuerdos de cientos de ellas, mujeres que fueron francotiradoras, condujeron tanques o trabajaron en hospitales de campaña. Su historia no es una historia de la guerra, ni de los combates, es la historia de hombres y mujeres en guerra.

¿Qué les ocurrió? ¿Cómo les transformó? ¿De qué tenían miedo? ¿Cómo era aprender a matar? Estas mujeres, la mayoría por primera vez en sus vidas, cuentan la parte no heroica de la guerra, a menudo ausente de los relatos de los veteranos. Hablan de la suciedad y del frío, del hambre y de la violencia sexual, de la angustia y de la sombra omnipresente de la muerte. Alexiévich deja que sus voces resuenen en este libro estremecedor, que pudo reescribir en 2002 para introducir los fragmentos tachados por la censura y material que no se había atrevido a usar en la primera versión..


OPINIÓN

Me ha costado más de un mes terminar de leer este libro y más de quince días sentarme a escribir su reseña. Creo que es importante resaltar esto, porque ni yo misma esperaba que un libro sobre la II Guerra Mundial pudiese impactarme tanto, llegarme tanto. Hacerme sentir tanto. Así que me gustaría preveniros sobre esta reseña, porque al igual que no estamos hablando de un libro normal, no será una reseña normal. Aquí no hay estilo, personajes, narrador o argumento que reseñar o criticar. Aquí, sólo hay personas. Así que sólo me queda ir desgranando lo que sentí al unirme a estas mujeres durante la lectura de las páginas de este libro, que más que un libro, debería considerarse un documento histórico, porque recoge una narración sobre la guerra que vivió esa otra mitad de la población que, a menudo, parece que no existe. Y sí. Existe. Se llaman mujeres.

Brujas de la noche.
588º Regimiento de Bombardeo Nocturno de la URSS.
Entre las fuerzas del Ejército Rojo, como bien dice el resumen del libro, combatió casi un millón de mujeres: francotiradoras, aviadoras, enfermeras, partisanas, tanquistas, encargadas de comunicaciones, zapadoras, panaderas, costureras, en fin, toda clase de puestos en el ejército y la milicia soviéticas. La Unión Soviética fue, de hecho, la primera potencia que puso en manos de mujeres sus aviones de combate. Sin embargo, la historia de estas militares tardó muchos años en salir a la luz. Ellas mismas cuentan cómo al acabar la guerra no las trataban igual que a los hombres, no les hacían homenajes de estado, fingían que aquello no había ocurrido o, peor aún, no consideraban honroso para una mujer haber luchado en la guerra, cuando sí lo era, obviamente, para un hombre. A veces, incluso se comentaba que las mujeres militares habían ido al frente a ligarse a un hombre. Que eran unas frescas.

Mujeres militares soviéticas IIGM.
Unidad de francotiradoras.
1943, antes de ser enviadas al frente.
La guerra no tiene rostro de mujer les da voz a todas ellas; desgranando ante el lector la vida de unas personas que lucharon por sus ideales, que no creían que por ser mujeres valiesen menos, que en el frente encontraron a menudo más comprensión de la que les esperaba al volver a casa y que, aunque durante años viviesen en un mundo de hombres, nunca dejaron de ser mujeres. Nos cuenta la historia de unas militares que tenían preocupaciones, diversiones, problemas y pensamientos a veces diferentes a los de sus compañeros varones, y muchas veces eran incomprendidas o dejadas de lado por esto. A menudo ni siquiera existían uniformes o zapatos de su talla, porque ni el ejército vio venir que fuesen a necesitarlas. Y por supuesto, no se prepararon para entenderlas. Y ellas nos lo cuentan como nunca se ha contado en las películas: sus narraciones, orales al igual que en el resto de libros de la autora, llegan al lector sin piedad y relatan una cara de la guerra que pocos conocen. Por supuesto, hay muertes, disparos y emboscadas, pero también hay otras cosas. Algo más.

Algunas militares nos cuentan que en la guerra veían muerte y no honor, en los combates escuchaban el crujir de los huesos y olían la sangre. Que sintieron pena la primera vez que mataron a un hombre sin importar que fuese nazi. O que no sintieron nada. Otras nos cuentan cómo salvaban a los soldados sacándolos del campo de batalla cuando estaban heridos, para llevarles a las enfermerías, y cómo debían sacar a cada soldado con su arma, porque el ejército no tenía medios para reponerlas y un soldado sin arma, era un soldado muerto. Otras nos dicen que echaban de menos a sus madres, sus trenzas (que tuvieron que cortarse para entrar en las filas), la ropa colorida, el maquillaje o la música. Y ellos no lo entendían. Ni lo entienden.

Volví a casa... Todos estaban vivos... Mi madre los había mantenido a todos con vida: a mis abuelos, a mi hermana y a mi hermano. [...]
Papá volvió con unas condecoraciones importantes, yo tan solo había traído una orden y dos medallas. Pero en nuestra familia la heroía era mi madre. Ella los había salvado a todos. Salvó a la familia y salvó la casa. Su guerra había sido la más terrible. Papá nunca se ponía sus órdenes, consideraba que era vergonzoso pavonearse delante de mamá. Le resultaba embarazoso. Porque a mi madre no le habían concedido medallas...
En toda mi vida, nunca he querido tanto a nadie como a mi mamá... (Rita Mijáilovna Okunévskaia, soldado, zapadora)


Francotiradora.
(Lugar y fecha desconocidos)
Como ocurría con el libro de Voces de Chernóbil (podéis leer la reseña aquí), este que nos ocupa toca pues un tema manido desde una perspectiva diferente. Todos hemos oído hablar mil veces sobre la II Guerra Mundial, sobre los nazis, los judíos, o los americanos. Se han hecho mil películas, ensayos, artículos de periódico, cuadros y demás documentos sobre ellos, pero yo he visto muy pocos que cuenten la guerra desde el punto de vista soviético y jamás había encontrado uno que hablase abiertamente de las mujeres. Porque este libro no es sólo un libro sobre la guerra, sino de la guerra que vivieron las mujeres soviéticas que se fueron al frente a defender su patria, su ideología y a luchar contra el nazismo, en igualdad de condiciones con los hombres. La mayoría de las veces, ni siquiera es una historia cien por cien triste (otras veces es desgarradora). Es simplemente una historia cruda sobre la guerra, sin adornos, sin honor. Como la vida.

Algunas de estas mujeres fueron humilladas en el frente, cuando se las trataba como a niñas o no se les daba importancia ni se confiaba en sus habilidades. Lo que un soldado varón tenía por derecho sin importar su rango o su edad (la confianza de sus compañeros), ellas a menudo tenían que demostrarlo con su valía. No todas hablan de estas humillaciones, supongo que no todas las sufrieron, pero lo que sí sé es que todas ellas fueron humilladas y ultrajadas con el silencio de un país al que protegieron en muchas ocasiones con sus vidas, en otras con su cordura, su juventud o su felicidad. Porque al volver a casa encontraron una sociedad que no las veía ni siquiera como mujeres, no querían tenerlas como nueras, no las entendían, sentían vergüenza, las escondieron. Durante treinta años, guardaron silencio sobre su participación en la guerra. Cuando ellas habían dado todo por defender su Patria, como así las habían educado, la sociedad les volvió la espalda. La patria las había necesitado durante la guerra, les dijeron, pero ahora tenían que dejar el trabajo de los hombres a los hombres. Como ellas mismas dicen: a las mujeres militares soviéticas les robaron La Victoria. Setenta años después, Svetlana escribió este libro o, como yo digo: ellas lo escribieron, con sus voces. Desde esta perspectiva, es casi como una recompensa. Una purga por treinta años de silencio.

No me reconocía en el espejo, en cuatro años no nos habíamos quitado el pantalón. ¿Me atrevería a confesar que me habían herido, que tenía lesiones? Si lo reconoces, después nadie quiere darte trabajo, nadie quiere casartse contigo. Nos lo teníamos callado. No le confesábamos a nadie que habíamos combatido. (Valentina Pávllovna Chadaeva, sargento, comandante en una unidad de artillería)


Instructora Sanitaria Durmiendo
(Lugar y fecha desconocidos)
Lo más interesante de este libro es la diversidad de historias y perspectivas que recoge, porque no todas las chicas afrontaron igual el luto de la guerra ni la guerra misma. No hay un código universal para afrontar este tipo de sucesos, y en este libro se ve muy claro cómo algunas hablan con crudeza y naturalidad de la muerte y otras no pueden volver a comer u oler lo que comían u olían en el campo de batalla. Nos cuenta cómo algunas esconden sus condecoraciones y otras las muestran al público. Cómo todas ellas envejecieron quince años en sólo cuatro. De cómo sus maridos, en muchas ocasiones tambien soldados, no las entienden cuando empiezan a contar alguna historia de la guerra y hablan sin recordar las fechas importantes sino los sucesos aparentemente nimios. En este libro encontramos sus historias y, a medida que avanzamos, podemos hacernos con ellas un collage, una composición de la Segunda Guerra Mundial vista desde otros ojos.

Mi marido... Menos mal que ahora está en el trabajo. Me ha prohibido rotundamente... Él sabe que me gusta hablar del amor... Como la noche en que me puse el vestido de novia que me hize yo misma, con vendas. Me lo apañé. [...] Pero, ¿qué estoy diciendo?... Y dale con lo mío... Mira que mi marido me ha dicho que ni una palabra de amor, que hable de la guerra. Él es un hombre serio. Estuvo dos días enteros señalándomelo en el mapa... Dónde y en qué frente estaba... Dónde se encontraba nuestra unidad... Iré a por mis notas, lo apunté todo. Te las leeré...
¿De qué te ríes? Qué bonita es tu sonrisa. Yo me reía mucho... Pero ¡qué carajo, soy una historiadora penosa! Mejor te enseñaré la fotografía, con el vestido hecho con vendas. (Anastasia Leonídovna Zhardétskaia, alférez, auxiliar sanitaria.)


Artillera antiaérea tomando juramento.
(Lugar y fecha desconocidos)
La mayoría de las voces que suenan en este libro pertenecían a unas crías cuando vivieron los sucesos que nos narran (algunas tuvieron incluso que mentir sobre su edad para que les dejasen alistarse) y sin embargo estas mujeres no han podido contar sus historias hasta ser ya viejas. Para mí, esto es lo más triste de este libro. Porque el silencio, a veces, al igual que las palabras, puede matar más que las balas. Y creo que sólo por ayudar a que sus voces lleguen a todo el mundo, sólo por evitar que se olvide su existencia, Svetlana merece por este libro toda mi gratitud y respeto, porque considero que es completamente necesario. La humanidad sería mucho mejor si lograsemos no olvidar nuestro pasado. Así a lo mejor, dejaríamos de tropezar con la misma piedra una, y otra, y otra vez.

No quiero irme de aquí sin recomendaros este libro: leedlo, leedlo y escuchadlas. Si no queréis seguir ciegos a toda una realidad que aún hoy es conocida por muy pocos, leed este libro. Creo fervientemente que no puede defraudar, porque es un libro con unas protagonistas cuya historia se mete en el corazón hasta hacerte daño. Y eso es bueno, a veces. Porque se asegura de que no lo olvides nunca.

Es que éramos muy jóvenes. Unas niñas. Yo hasta crecí durante la guerra. De vuelta a casa mi madre me midió... había crecido diez centímetros... (Klavia Grigórievna Krójina, sargento, francotiradora)




SOBRE LA AUTORA
Podéis leer sobre Svetlana Alexiévich en la segunda entrada que escribí para la iniciativa: #AdoptaUnaAutora - ¿Quién es Svetlana Alexiévich?. En general, pinchando en el banner de la columna derecha del blog (o en la sección de iniciativas del blog), podéis acceder al resto de entradas escritas sobre la autora dentro de esta iniciativa. Y os dejo también este enlace a un blog con un montón de fotos e historias de estas mujeres.


¿Habéis leído este libro? ¿Qué os ha parecido? ¡Me interesa vuestra opinión!

14 comentarios:

  1. Una entrada muy interesante y bien construida. Por lo que veo no es el tipo de historias que suelo leer y creo que me costaría mucho ponerme a ello, pero tiene pinta de merecer la pena, así que me lo apunto para leérmelo en un futuro. Me ha gustado mucho el enfoque que le has dado a la reseña y estaré atento a otras entradas que publiques. Nos vemos :)

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    1. ¡Hola!

      Lo primero, muchas gracias por leer la entrada y dedicar un poco de tu tiempo a darme tu opinión. Se agradece mucho, de verdad. Además, me alegra que te haya parecido una buena entrada e interesante.

      Los dos libros que he leído de la autora (éste y Voces de Chernóbil, que también tengo reseñado en el blog) me han parecido lecturas complicadas, y he tardado meses en leer y reseñar ambas. Pero creo que para mi gusto ha merecido enormemente el tiempo dedicado a leerlas y digerirlas, porque las historias que cuentan estos libros son muy interesantes (aunque desgarradoras en muchas ocasiones).

      Yo creo que merece enormemente la pena, pero hay que estar preparado emocionalmente para leerlos. También es perfectamente posible leer estos libros a ratos cortos, intercalando otras lecturas entre medias, ya que se trata de entrevistas a diferentes personas, por lo que no hay una narración continuada y puede interrumpirse la lectura en muchos puntos sin perder el hilo.

      Espero que si lo lees te guste, o te aporte algo interesante, y que me lo cuentes :D

      Me alegra que te haya gustado la reseña y espero que puedas leer más entradas del blog (de la iniciativa, o de lo que quieras).

      ¡Un beso!

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  2. El currazo que te pegas con las reseñas Stiby. Me has dado unas ganas de leer este libro enormes. Nunca se cuenta la historia de las mujeres, siempre se nos deja apartadas. Gracias por la reseña💕

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    1. Hola guapísima. Me ha hecho mucha ilusión tu comentario. Creo que es el primero que me dejas pero espero que no sea el último, sobre todo si vienes a decirme cosas tan bonitas.

      La intención de esta reseña es la de hacer que más gente lea este libro. Creo que son unas voces que deben ser escuchadas.

      Gracias a ti por leerla y espero que puedas conseguir el libro y que saques algo de todas sus historias. Es genial leer algo así, centrado para variar en las mujeres.

      Un beso y gracias a ti por el comentario.

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  3. La mejor parte es cuando dices: "Aquí no hay estilo, personajes, narrador o argumento que reseñar o criticar. Aquí, sólo hay personas." porque precisamente eso es este libro, lo aterrizas muy bien. Sólo son personas, fue real, esto no es ficción. Resulta abrumador pensar e imaginar todo lo que mujeres tan jóvenes tuvieron que vivir. Por la guerra tuvieron que cambiar, dejaron de ser ellas mismas, hicieron lo que jamás se imaginaron y al final de la guerra sólo encontraron desprecio, otro tipo de violencia.

    Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que un libro me abrió los ojos de esta manera, y eso es algo que hay que agradecer a todas esas mujeres que se atrevieron a contar su historia.
    Haces honor a tu autora adoptada. Ojalá algún día puedas conocerla y tener sus libros firmados ;)

    Saludos!

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    1. Hola!! Lo primero y más importante: muchas gracias por leer la entrada y por el comentario.

      La verdad es que el hecho de que sea real lo hace más cercano pero también da más miedo hablar de él, porque es dar tu opinión (al fin y al cabo subjetiva) sobre un hecho real.

      A mí lo que más pena me da es justamente que para ellas lo malo no acabó con la guerra porque después de eso siguieron sufriendo desprecios.

      La verdad es que a mi me encanta cuando un libro habla de hechos reales, y este al no ser ni novelado, me llegó muy dentro. Es como que lo siento más cercano. También me gustó mucho como dices que me abriese los ojos, porque conocí cosas de las que no tenia ni idea.

      Me hace mucha ilusión que pienses que le hago honor a Svetlana porque para mí es un gran descubrimiento. Gracias por leer y comentar la entrada. OJALÁ pueda tener alguno de sus libros firmado algún día.

      Saludos!

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  4. Has conseguido que quiera leerme el libro, gracias. Gracias por dar a conocer una historia que creo que necesita ser escuchada. Como la mayoría yo también tenía la idea, errónea por lo que veo, de que la participación de las mujeres en la guerra fue escasa en el campo de batalla (por supuesto lo que hicieron en los sitios donde vivían es increíble y muchas veces también olvidado). Leeré el libro con calma, porque este tipo de historias se me hacen complicadas y tengo que ir a poquitos.
    Felicidades por una reseña tan bonita, ahora mismo voy a leer las demás entradas de tu autora adoptada.

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    1. ¡Hola! Creo que es lo mejor que podrías decirme, que te he dado ganas de leer el libro. Así que sólo puedo responderte que me alegra mucho y que espero que puedas hacerlo pronto.

      Creo que esa idea es la que tenemos todos y todas ya que en las películas nunca se habla de las mujeres y en nuestras familias incluso, suelen ser los hombres los que hablan de la guerra y los que aparecen en los libros de historia. Por eso creo que es importante conocer la historia de estas mujeres, sólo una muestra de todas las que hubo y que fueron escondidas y silenciadas hasta el punto de que nadie las conoce.

      Si lees el libro efectivamente te recomiendo calma, al igual que con Voces de Chernobil, el otro libro de la autora que de momento he leído. Se necesita tranquilidad, tiempo y estómago (a veces) para leerlo. Pero sin duda merece enormemente la pena. En mi caso lo intercalé con varios libros para no acabar agotada con la intensidad de todas las historias.

      Muchísimas gracias por tu comentario, me alegra que te gustase la reseña y espero que también te gusten el resto de entradas que he escrito o escribiré para la iniciativa.

      Un besazo.

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  5. ¡Holaaaaaaaaaaaa!

    Tengo este enlance abierto desde hace días, ya es justo que me pase a comentar. Me encantó la reseña y la verdad es que entiendo que haya sido tan difícil escribirla. Cuando escribí la mía también lo fue porque este libro me maravilló en TODOS los sentidos. Me ha encantado y me han encantado las fotos que has puesto :D

    Nea.

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    1. Aaay, me ha hecho mucha ilusión verte por aquí, ya que fuiste uno de los primeros blogs que empecé a leer y que me animó a hacer el mío. Eres especial jaja.

      Hablando del libro la verdad es que después leí la tuya y también es preciosa. Qué puedo decir, es un libro imprescindible. A mí también me maravilló.

      El tema de las fotos, de hecho fue tu consejo (que buscase fotos) y me tiré un rato buscando cómo diferenciar los uniformes del ejército soviético del nazi, luego me di cuenta que iba a ser raro ver una mujer con uniforme nazi xDDD

      Me ha hecho mucha ilusión tu comentario,gracias por leer y comentar. Un beso!

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    2. De hecho, hubo muy pocas mujeres entre los Nazis (pa' ellos servían para tener hijos y, de hecho, las condecoraban por ello xDDD). Hubo mujeres en la resistencia francesa y muchas entre los ingleses también. El único país de los Aliados que no permitió a las mujeres participar fue, cómo no, USA.

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    3. Qué fuerte. No sabía que las condecoraban por tener hijos. Vaya tela...
      Lo de mujeres inglesas sí que lo sabía y no me extraña lo de que USA lo prohibiese, aunque tampoco lo había leído.

      Es extraño lo poco que se sabe de este tema. Yo la verdad es que hasta que leí este libro casi ni me había planteado que en la IIGM hubiese soldados mujeres o.O

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  6. ¡Hola! No sé por qué pero tenía la sensación de que te había comentado en esta reseña O.O Debía ser otra de la misma autora porque sé que te comenté que a mi novio le interesaba el tema de la guerra XD En fin, a lo mío. La verdad es que nunca había oído hablar de esta autora y este año, gracias a que es tu autora adoptada pues sí que la he ido conociendo y en la biblioteca he conseguido distinguir sus libros e.e No obstante, aunque el tema es muy interesante no sé si sus libros están hechos para mí *^* Soy incapaz de leer un libro que trate de alguna guerra real y encima La guerra no tiene rostro de mujer parece tener un componente tan subjetivo, tan personal, que terminaría doliéndome la cabeza y entristeciendome (¿se me entiende? D:). Eso sí, creo que es muy necesario que se escriban y se publiquen (y se conozcan) libros así, desde una perpectiva femenina (y feminista), diferente a la habitual. Y como se dice, la historia la escriben los vencedores y en cualquier conflicto siempre termina siendo los hombres (sin hablar de bandos ni nada) los que la escriben.


    ¡Besos!

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    1. ¡¡Hola!!

      Pues a lo mejor lo leiste y luego dejaste el comentario para después o algo así, el caso es que a mí también me suena, igual lo hablamos por twitter o como dices fue en alguna de las otras entradas de la iniciativa. Como hace tiempo de la reseña, no te sé decir, pero me alegra que ahora te hayas pasado de vuelta a dejar un comentario :=)

      Yo escuché a hablar de la autora gracias a Nea Poulain (que comenta justo encima xD) y la verdad es que estoy ETERNAMENTE AGRADECIDA porque he sentido muchísimo leyendo los dos libros que de momento he leído suyos, y gracias a ella me atreví a entrar en la iniciativa (aunque ya voy mal, porque debía una entrada el mes pasado y no la hice, deshonra sobre mi vaca).

      Es genial cuando gracias a #AdoptaUnaAutora alguien me dice que se ha fijado en los libros de Svetlana, o en los libros de alguna otra autora, como me ha pasado a mí, porque son gente que tal vez de otro modo no se habría dado cuenta, y saber que tenemos ese pequeño poder de "influenciar" positivamente a que se conozcan más escritoras, es genial. Ojalá la iniciativa dure mucho tiempo.

      En cuanto a los libros de Svetlana, la verdad es que son muy crudos, muy directos, hablando de temas duros, así que es normal que en principio te sientas asustada, o que sientas que no son para ti. En verdad nunca hay que leer por obligación, así que te aconsejaría que los leas sólo en el momento en que realmente sientas que te apetece, que estás en un humor para leerlos. Yo concretamente este libro tardé mucho en leerlo porque igual no estaba del humor adecuado cuando lo empecé, y tuve que meter otros en medio. Entre otras cosas por ese motivo todavía no he empezado a leer el tercer y último libro que quería reseñar para la iniciativa (Los muchachos de Zinc) y por eso voy tarde en sacar las entradas, pero espero que puedan perdonarme, la vida muggle me atrapa a veces y no quiero leerla a la fuerza, sino cuando realmente esté de ánimo para ello y tenga el tiempo necesario para asimilar todo o lo máximo posible de sus palabras.

      Se te entiende perfectamente, a mí terminó doliéndome no sólo la cabeza, sino el alma. La verdad es que es un libro sobre la guerra muy diferente, y creo que, al menos a mí, me ha llegado mucho más al alma que otros sobre el mismo tema. Lo cual ha hecho que la lectura fuese más impactante pero también más difícil.

      La verdad es que tu frase final resume perfectamente la importancia de este y otros libros sobre el tema, o sobre otros temas, desde puntos de vista diferentes: la historia la escriben los vencedores y en cualquier conflicto siempre termina siendo los hombres (sin hablar de bandos ni nada) los que la escriben. Esto tiene que cambiar y gracias a este libro (y otros) lo hará poco a poco :D


      Gracias por tu comentario. Un besazo.

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