#OrigiReto2018: Un viaje sin retorno (Febrero 1)

Ni siquiera soy consciente de haber tomado una decisión y ya me arrastro junto a la multitud hacia el exterior. Nos mueve más la inercia que la valentía o la conciencia, como si se tratase de un impulso, y siento que era inevitable, que tenía que llegar el momento de abandonar la seguridad del lugar que nos vio nacer. A partir de ahora todo nuestro viaje será una aventura.

La oscuridad inicial es total y, a falta de cualquier organización, nos zarandeamos sin rumbo, chocando por doquier contra las paredes del conducto por el que nos desplazamos. Al menos son blandas. Y están calientes. La corriente nos arrastra por un lugar demasiado estrecho, que hace que nos apelotonemos. El suave balanceo me atonta.

¡Pero no! ¡No puedo adormilarme! ¡Hay que responder a las preguntas! ¿Dónde estamos? Eso está claro, estamos en el interior de un cilindro. Formamos una procesión en apariencia interminable que lo llena como un torrente salvaje.

ENTREVISTA a Amelia Noguera para #AdoptaUnaAutora

¡Hola a todos, mis queridos lectores! Hacía mucho tiempo que ningún autor ni autora se prestaba a una entrevista para el blog pero, como siempre, llega Amelia Noguera para acabar con la monotonía de mis entradas. Y sí, habéis leído bien, hoy traigo en exclusiva una entrevista a mi autora adoptada, mientras su nueva novela Escrita en tu nombre me mira mal desde la estantería porque quería haberla leído en enero y no tuve tiempo. Pero... ¡no desesperéis! ¡Pronto traeré también su reseña al blog!.

En la entrada que nos ocupa, Amelia ha tenido la amabilidad de responder a algunas preguntas, tanto mías como de usuarios de tiwtter a los que dejé preguntar durante algunos días. Tardé mucho en enviarle la entrevista desde que me planteé hacerla, sin embargo ella solo tardó un día en devolvérmela. La eficacia de esta mujer me deja anonadada y me fascina.

#OrigiReto2018: Su vida me pertenece (Enero 2)

Está ahí de pie, tan pancho, jugueteando con sus pequeños piececitos, y sus brazuchos escuálidos y me lo imagino haciéndome un corte de mangas mientras huye escondiéndose de mí por los rincones, amparado en la oscuridad. El pequeño tirano me sonríe desde la penumbra cual idea a medio concebir, sabiendo que no puedo alcanzarle todavía. Consciente de que cuando esté a punto de atraparle puede volver a convertirse en humo entre mis dedos y escapar de nuevo, dejándome ahí plantada como un pasmarote inútil. Es lo que lleva haciendo toda la noche. Una y otra vez. Aún así, vuelvo a intentarlo. Te atraparé, susurro al aire.

Reto de escritura 2017: #AdvientoLiterUp - Microrrelatos para llegar a Navidad.

Los que me seguís en twitter ya lo sabéis pero, sí, ¡sorpresa! (pista: no sorprende a nadie) ¡durante las Navidades me apunté a otro reto de escritura!

Lo sé, lo sé, no me daba la vida, pero qué más da. Aquí estamos, al pie del cañón. En el reto participé por twitter (como @Stiby2), aunque podía hacerse también por facebook o en la red social de LiterUp. El reto consistía en escribir un microrrelato al día durante el adviento (es decir, del 1 al 25 de Diciembre). Concretamente, en la modalidad de twitter, el microrrelato debía contener la palabra del día y un máximo de 480 caracteres, incluyendo el número y el hashtag (#AdvientoLiterUp).

Aquí debajo tenéis mis relatos de todos los días que los escribí y en este enlace a LiterUp podéis leer las bases completas de participación (y los finalistas en cada RS). ¡Espero que os gusten! Aunque no se note mucho, hice un esfuerzo por intentar hacerlos graciosos. Y me equivoqué contando caracteres porque la app que utilicé no contabilizaba los espacios, así que uno de los finalistas (el número 4) fue descalificado por eso :_(.

#OrigiReto2018: Nuevo bando real (Enero 1)

Beatriz estaba nerviosa, lo cual indicaba que algo importante daba tumbos en su mente. Ella solía ser una persona tranquila, que no dejaba traslucir sus pensamientos; una vida de inestabilidad y penurias le había forjado el carácter.

No se enfurecía cuando le gritaban, tampoco cuando la menospreciaban o pasaban por alto. Sin ir más lejos, en su actual trabajo, no le daba importancia a que cualquier hombre al que acompañase la hiciese parecer invisible. Se ganaba el pan como anotadora: iba de casa en casa por las grandes villas de los terratenientes, llevando las cuentas de impuestos y rentas que cobraba su tío, arriendo de hacienda, en nombre del Rey, los Magistrados Diputados y los Magistrados Jurados.

Desde hacía meses se venía fijando en que todos los pagadores asumían que era una simple criada, encargada únicamente de cargar las bolsas, y ella no se molestaba en sacarles del error. Eran maravillosas todas las historias que contaban a su alrededor, ignorándola, como si no estuviese. ¡Se sentía invisible! ¡Y poderosa! ¡Y además le daban un montón de ideas geniales para sus narraciones!